La cruda realidad
Roemers no es un fotógrafo de guerra. Su objetivo no es capturar en imágenes los combates. Sus fotografías en blanco y negro nos sumergen en la cruda, desoladora y tensa vida cotidiana de las ZONAS DE GUERRA. La desconfianza, la tensión, la desesperación y el agotamiento se hacen visibles en cada imagen. Los acontecimientos se remontan a hace más de dos décadas, pero la atmósfera capturada en las imágenes, las situaciones en los campamentos, durante las patrullas, en los puestos de control y en el contacto directo con la gente son atemporales y válidas para las ZONAS DE GUERRA de todo el mundo.